Henrik se quedó en silencio unos segundos. Luego se pasó las manos por el rostro y me miró con una mezcla de incredulidad y furia que no pasó desapercibida.
—¿Marga tiene esos documentos? —preguntó finalmente.
—Sí. Se los llevó cuando Sara nos sorprendió. Los escondió para que no los encontraran.
—Tráela. Ahora.
Salí de la habitación. Encontré a Marga en la cocina, con el delantal puesto y las manos temblorosas. Llevaba así desde el incendio. Desde que Sara casi nos ataca. Desde que supo que t