Aquella noche, Henrik tuvo que salir apenas llegar.
—Henrik tengo que contarte algo.
—¿Es algo muy urgente? Tengo que salir.
Me quedé pensativa. Era un asunto que no podía soltarle así de repente porque no sé cómo lo tome. Necesito tiempo para hablarle y explicarle.
—Puede esperar pero... ¿Vas a tardar mucho?
—Es solo una reunión con Esteban —me dijo mientras se ponía la chaqueta—. Dos horas, como mucho. Si quieres puedes venir conmigo.
—Estoy agotada. Prefiero quedarme.
—¿Segura?
—Segura. A