(Narrado por Sara)
Lo supe antes que él.
Henrik todavía podía engañarse. Regina también. Incluso esa estúpida de Laira seguramente no tenía idea de lo que estaba ocurriendo.
Pero a mí nadie me engañaba.
Llevaba cinco años observando a Henrik. Cinco años aprendiendo cada uno de sus gestos. Sabía cuándo estaba aburrido, cuándo fingía escuchar una conversación y cuándo algo conseguía despertar su interés.
Por eso vi el cambio.
Y fue asquerosamente evidente.
Todo ocurrió por culpa de un simple troz