No podía dormir.
Me di vueltas en la cama durante horas. Las sábanas se me enredaban en las piernas. La conversación que había escuchado en el pasillo no me salía de la cabeza. "Matteo ya no es un problema. Pero hay que tener cuidado con la chica. Sabe algo."
¿Quién era? ¿De qué habitación salía esa voz?
Me levanté. Necesitaba aire.
Salí al pasillo descalza y caminé hacia el balcón del segundo piso. Era un lugar al que había ido pocas veces. Desde allí se veía el jardín destrozado por el ataque