Punto de vista de Armonía.
Observé cómo ella levantaba lentamente la cabeza y se podían ver las marcas de lágrimas en su rostro. Me miró y sus ojos estaban rojos de tanto llorar.
—¿Querías hablar conmigo? Pues aquí estoy. Así que hablemos. —le dije de nuevo. Ella miró de mí a las personas que me acompañaban. Se limpió la cara y la nariz con la manga.
—Gracias por venir. Quería disculparme por todo lo que te hicimos. Sé que fue un error y lo siento, Armonía, por favor, créeme. Estaba fuera de mí