Caminé hacia ellos y solo les sonreí. Mav me vio, colocó su brazo alrededor de mí y me besó en la cabeza. Suerte me sonrió con complicidad.
—Te queda bien, Forajido. Armonía es una mujer hermosa. También es fuerte. Nunca se rindió ante ellos. Es una joya rara. Cuídala. —dijo Suerte a Mav antes de darme un abrazo lateral, y yo me reí de él.
—Sé lo que ella vale y no la dejaré ir, ni ahora ni nunca. —le dijo Mav a Suerte, y yo sonreí y me sonrojé al mismo tiempo.
—¿A dónde vas? —me preguntó Mav, y