Punto de Vista de Rebel
Habían pasado tres semanas desde que Luna le disparara a mamá. Ya estábamos de vuelta en casa, donde mamá se recuperaba mientras papá la volvía loca con tantos cuidados. Me reí cuando me lo contó, aunque en el fondo me parecía tierno. El amor que se tenían era hermoso. Hablábamos a diario y yo los visitaba casi todos los días.
Era extraño haber caído en la rutina de visitarlos. Incluso me llevé a mamá de escapada un día para pasar tiempo de madre e hija, lo que hizo que p