Punto de Vista de Rebel
Después de un par de horas limpiando todo y asegurándonos de que Román estuviera bien, manejamos en silencio hacia el hospital. Rodri me mantuvo la mano tomada durante todo el trayecto. Aunque ya casi tenía diecinueve años, todavía necesitaba consuelo. Él era víctima de la venganza de Luna tanto como yo. Al llegar, nos bajamos de la camioneta.
Rodri caminó a mi izquierda, Daniel a mi derecha y Dylan detrás de nosotros mientras todos nos dirigimos hacia el Departamento de