—Para que conste, me iré como nómada. No puedo estar en un club que ha tratado a una de los suyos como ustedes lo han hecho. Me avergüenza ser conocida como miembro de los Príncipes de la Oscuridad. —Me detuve en seco cuando Dylan se quitó su chaleco y se lo entregó a Blaze. Mis ojos se abrieron como platos mientras él caminaba hacia mí con una sonrisa.
—No hagas esto. Aquí es donde perteneces, este es tu hogar. —Le dije, sin querer que cometiera el mayor error de su vida.
Él extendió su mano h