El hombre no podía creerlo. La habían buscado por todas partes, y ahora le decían que el muchacho al que perseguían era su nieto y que su hija estaba viva. Eso significaba... Dios mío, que había abandonado a la familia por Alonso. El pobre hombre, estaba devastado.
Debió ser difícil descubrir que la hija a quien había buscado durante veinte años estaba viva, que se había casado con su enemigo y que, hacía poco, había ordenado matar a su propio nieto.
—He hablado con ella. —La informó Daniel a Do