Punto de vista de Ángel
Un agudo llanto me despertó de mi sueño. Sonreí al abrir los ojos, giré la cabeza hacia la cuna al lado de la cama y me moví para recogerla. Estaba retorciéndose e intentando comerse su puñito cubierto.
—Hola Luna, oh cariño, ¿tienes hambre? —La arrullé y hablé en voz baja mientras la levantaba y me recostaba contra las almohadas.
Se retorcía y buscaba como un pajarito hambriento y enfadado. Sí, tenía hambre. Siempre la tenía.
—¿Hora de comer otra vez? —Murmuró Ryder, ad