Punto de vista de Ángel
No voy a fingir que no me dolió ver a esa zorra del club hablándole y tocándolo, porque maldita sea, claro que me dolió. Fue como si me arrancaran el corazón del pecho de nuevo y lo aplastaran frente a mí. Necesito blindar mis sentimientos contra ese tipo, aunque tenga que volverme fría y distante, porque en ese momento, lo único que quería hacer era lanzarme sobre la mesa, arrancarle esas extensiones baratas y ahorcar a esa mujer con ellas.
Hasta mi papá se dio cuenta de