Me levanté de la silla y besé la frente de Ángel. “Vuelve a mí, cariño, vuelve a nosotros. Hay muchas personas que te aman y te extrañan mucho”. Le pedí, sabiendo que podía oírme.
Sería ella quien decidiría si quería despertar o no. ¿Y si no quería? ¿Qué haría entonces?
Envié un mensaje al grupo familiar y les conté el plan para sacarla del coma. Todos respondieron diciendo que estaban en camino. Estaba leyéndole cuando vi algo moverse por el rabillo del ojo. Dejé de leer y me enfoqué en su man