POV: Lucien Blanc
El frío era un clavo al rojo vivo en mis pulmones. Cada vez que el Segador de Almas se movía, el aire a su alrededor se contraía, creando un vacío que me succionaba el calor corporal. Sin mi pelaje de lobo, sin la sangre hirviente de Alfa, mi cuerpo era una máquina de carne y hueso operando al límite de su capacidad.
El Segador lanzó un latigazo de sombra. Suspendido en el tiempo, mi cerebro procesó la trayectoria.
Flashback: Alpes franceses, hace 20 años.
Mi padre, el Alfa Su