POV: Lucien Blanc
La frontera de los Pirineos no era una línea en un mapa; era un muro de viento gélido y picos que parecían colmillos de piedra intentando morder el cielo. Mis pulmones humanos ardían con cada bocanada de aire fino. No tener el calor interno del lobo era una tortura que me recordaba, en cada segundo, lo frágil que era la vida que intentaba proteger.
—Lucien... —el susurro de Zoé fue apenas un hilo en el viento.
Me detuve. Zoé estaba apoyada contra una roca, su rostro tan pálido