POV: Lucien Blanc
El tiempo es una fiera que no se puede domar con colmillos, ni siquiera con los de un Dios-Lobo. Se desliza entre los dedos como la arena de los Pirineos, implacable y silencioso.
Hoy, sentado en el banco de piedra blanca de la terraza superior, siento el peso de los siglos en mis huesos de una manera que la guerra nunca logró imponer. Mi pelaje, antaño azul eléctrico y plata vibrante, se ha vuelto de un blanco níveo, fundiéndose con la nieve que corona las cumbres. Mis ojos d