POV: Léo Blanc
El campo de entrenamiento en las cumbres superiores de la Ciudadela estaba cubierto por una fina capa de nieve que brillaba bajo la luz de la luna llena. Aquí, el aire era tan puro que podía sentir la vibración de las moléculas de oxígeno.
Julian llegó unos minutos después, todavía con las vendas en las manos. Se detuvo a diez metros de mí, su silueta recortada contra el abismo de la montaña.
—¿Has venido a decirme que Lyra es un peligro de nuevo, padre? —preguntó Julian, con una