Gabriel, con una expresión indescifrable, inquirió:
—¿Solo para eso querías verme? ¿Para hablar de esto?
—No... no es eso. Tengo otras cosas importantes que decirte, pero antes necesito aclarar este punto. ¡Es muy importante para mí!
Regina lo miró con una fijeza cargada de seriedad.
Él le sostuvo la mirada un instante.
—No —respondió con sequedad.
Un alivio fugaz recorrió a Regina, pero la duda persistió.
—Pero te vi con ella en la reunión de exalumnos esa noche...
«Y hasta dejaste que te tomar