Regina no estaba dispuesta a traicionar a Sebastián, y mucho menos a usarse a sí misma como moneda de cambio. Era una persona, y tenía su propio orgullo. Así que decidió dejar el asunto de lado.
Al ver que Regina no decía nada, Laura insistió.
—Si esto te pone en una situación difícil, olvida que te dije algo. Sebastián tampoco quería que te buscara, pero es que los de Wonder Cinema Productions lo quieren destruir. Leo y yo hemos estado pidiendo ayuda por todas partes estos días, y nadie ha querido apoyarnos. Además, muy pocos se atreven a meterse con la familia Figueroa. En serio, ya no sabemos qué más hacer.
Regina quiso responder, pero no alcanzó a decir nada antes de que sonara el celular de Laura. Contestó y se puso de pie.
—Me busca Leo, me tengo que ir.
Ella asintió. En cuanto Laura se fue, sacó el celular, abrió redes sociales y vio las noticias sobre Sebastián.
Los anunciantes y las productoras con las que colaboraba le exigían una indemnización, alegando que no había cumplido