Regina supo lo que él iba a hacer, así que lo apartó con suavidad y se puso de pie. Al verla tan sorprendida, Sebastián se disculpó.
—Perdóname. No quise sobrepasarme…
Al recordar que ya eran pareja, ella intentó explicar su reacción.
—Es que… Fue muy rápido. No estaba lista.
—Lo entiendo. Fui yo el que se aceleró.
Incómodo por su propia impaciencia, él carraspeó.
—Este… ¿Quieres que encendamos la tele o algo?
La situación era un poco extraña: estaban solos en la casa y ya era de noche. Ver la t