Después de comer, Regina recogió los recipientes y le llenó una jarra a Gabriel con agua tibia. Mientras pensaba en el concierto de la noche, le dijo:
—Andi y yo vamos a salir en la noche. Ya pedí tu cena, te la van a traer más tarde.
Gabriel la escuchó mencionar que saldría con Andrea y no le dio mayor importancia, solo asintió.
—Descansa. Si te empieza a molestar la herida, avísale al doctor, por favor.
Al notar la genuina preocupación en su voz, Gabriel sonrió.
—No te preocupes por mí. Sé cui