—No te preocupes. En un mes puedo terminar de forma legal la relación con él. Para entonces, la casa que compre será mía.
Regina no creía que Gabriel fuera a pelearle por esa cantidad de dinero, pero sentía que era mejor cortar por lo sano y empezar una vida nueva.
—Entonces hablo con el dueño para que no se la venda a otros en este mes.
—Perfecto.
Siguieron platicando un rato más. Cuando Andrea estaba por subirse al carro para ir a su hotel, Regina colgó. Dejó el celular a un lado, pero de pron