—¡Eso demuestra que Sebastián Rivas te da buena suerte! Es una señal, así que no puedes dejar pasar esta oportunidad. Si consigues trabajar con su equipo, podrías, como yo, empezar a colaborar en proyectos grandes. Una vez que te hagas de renombre, podrías lanzar tu propia marca. ¿No sería increíble?
El sueño de Regina siempre había sido crear su propia marca de joyería, y Andrea la conocía mejor que nadie.
—Voy a intentarlo el martes.
—Perfecto, ya quedamos. Y ni se te ocurra cancelar por culpa