—No soy el único doctor en la clínica.
—Pero fueron a buscarte a ti. Algunos incluso viajaron desde otros estados solo para verte.
Regina recordó a aquella señora que esperaba fuera del quirófano a que saliera su hijo. Comparado con una cirugía así, tener un poco de fiebre no era nada. Además, estaba acostumbrada a pasar estas cosas sola.
Con un par de días de descanso estaría bien.
Él la observaba con una preocupación horrible, como si no pudiera respirar.
—Tengo gripa, no deberías estar aquí.