CAPÍTULO 23 – Una posibilidad.
Cuando Alex se marchó, Camila sintió que la mansión parecía más silenciosa que nunca, como si estuviera sumida en un estado de letargo.
Después de que Alex hubiera visto el correo electrónico con la oferta de trabajo y le ofreció trabajar con él, ella no había podido dejar de pensar, y ahora deambulaba por los amplios pasillos, sin saber qué hacer.
En el momento en el que se cuestionaba por enésima vez si aceptar la propuesta de Alex o no, su teléfono comenzó a sonar.
Rápidamente, sacó el móvil