Cuando Leo oyó la detonación dentro de la fábrica el corazón se le desbocó. ¿Qué diablos acababa de suceder?
—Leo, ¿qué sucede? —preguntó Andrea, al otro lado de la línea.
En cuanto su amigo le pidió que saliera, Leo había llamado a la policía, por lo que pudiera suceder, antes de ponerse en contacto con Andrea. La ansiedad que sentía en ese momento era tal que no podía estar en silencio, en medio de la noche, esperando que su amigo saliera de aquella fábrica abandonada.
—No lo sé, Andre, no