Capítulo 29
La angustia no me dejaba respirar, no sabía si debía irme o quedarme. El evento era importante, era el lanzamiento, el cierre de toda la campaña.
Isabel llegó le pidió ayuda a los guardias para que le ayudarán a levantar a su papá
—Luisa —me dijo con voz tranquila aunque se notaba angustiada por el—. Tienes que ir al desfile.
—No puedo dejarlo así, tu papá se porti muy extraño —susurré—. ¿Y si le pasa algo?
—Yo me quedo con él —me interrumpió—. Es mi padre. Estará en buenas manos.
Quería quedarme a apoyarla, además porque la duda de lo que le pasaba al señor John me intrigaba, Pero no podia dejar a Jay cuando había confiado en mi.
—Gracias —le dije, apenas audible y corrí de regreso al escenario.
El desfile empezaba pronto mi corazón me latía tan fuerte que sentía que se me iba a salir del pecho. Tenía miedo de fallar, de hacer el ridículo, de no estar a la altura de la marca.
Me temblaban las piernas. Pero algo dentro de mí me decía que debía hacerlo. No por Santiago. No