Capítulo 43
Vicente me colocó su saco sobre los hombros, me.cubrio para que sus escoltas no me vieran, como un príncipe, su seguridad nos pidió irnos, por los fuegos artificiales, era claro que alguien quería arruinarnos la noche.
—Es mejor que volvamos a casa —me dijo, mirándome calma y dándome una caricia en la mejilla.
Caminamos en silencio hasta la casa, Ya en la sala principal, me pidió que lo acompañara al estudio, necesitabamos hablar de lo que estuvo a punto de pasar.
Me ofreció una copa, el ambiente era íntimo, pero no incómodo, aunque si estaba nerviosa.
—Desde que mi esposa murió, no había sentido esto —dijo mientras me observaba sentándose a mi lado —. No solo deseo… me refiero a conexión. Tú me gustas de verdad, Luisa. Me gustaría tener algo serio contigo.
No supe qué decir. Vicente se acercó despacio, me besó fue lento y suave, y luego bajo a mi cuello, su mano acarició mi pierna por encima del vestido
Era delicado, repito un caballero en el arte de la seducción, Su gest