Jennek y las niñas salieron con una sonrisa del consultorio, las niñas abrazaron a Lyra y Jennek le dió las gracias por su atención.
Para ella fue un alivio hasta que se quedó sola con Alona.
—Lyra, ven conmigo un momento.
Lyra sintió una punzada en su pecho, era su primer día y no quería meter la pata o peor aún que la despidieran, así que en el momento que cruzó la puerta empezó a disculparse con Alona.
—Lamento mucho si cometí algún error, le prometo que no va a volver a pasar…
—No has hecho