El regreso fue silencioso.
Los árboles parecían más densos que antes, y cada paso de Ragnar resonaba entre las hojas secas como un recordatorio de lo ocurrido. Elijah y Ambis caminaban a unos metros detrás, atentos, sin decir palabra. La tensión flotaba entre ellos como un velo invisible.
No fue hasta que los guerreros estaban a un par de metros cuando Elijah rompió el silencio.
—¿Qué fue todo eso? —preguntó con calma, aunque su tono era más filo que voz.
Ragnar no respondió, iba a seguir cam