La Torre Thorne se había convertido en un laboratorio de lo oculto. Viktor caminaba por los pasillos con las manos encadenadas con plata, pero con una sonrisa de superioridad que irritaba a Alaric a cada paso. Él era el único que comprendía la anatomía de lo que estaba ocurriendo en el vientre de Elora.
—No es un embarazo, Alaric —decía Viktor mientras examinaba los mapas antiguos—, es una guerra de absorción. El gemelo de sombras es un parásito de luz. Si no usamos el Cáliz de la Separación d