Alaric se interpuso entre Lysandra y Elora, su figura imponente proyectando una sombra sobre ambas. Sus ojos estaban fijos en su hermana, cargados de una advertencia mortal.-Lysandra, te lo he dicho. Fuera.Lysandra soltó una risa cantarina, un sonido que erizó la piel de Elora. Retrocedió un paso, levantando las manos en un gesto de falsa rendición.-Tranquilo, hermanito. Solo quería conocer a tu... empleada. Tienes buen gusto, debo admitirlo. Es... refrescante.Se giró hacia Elora con una sonrisa que no llegaba a sus ojos grises y gélidos.-Lamento si te asusté, querida. Mi hermano suele ser muy... territorial. Soy Lysandra, la hermana de Alaric. Y tú debes ser la famosa Elora Vance.Elora, con el corazón martilleando contra sus costillas, asintió levemente. La presencia de Lysandra era sofocante, una mezcla de perfume caro y un rastro metálico que ya reconocía demasiado bien.-Mucho gusto, señorita Thorne.-Oh, por favor, llámame Lysandra. Somos familia, ¿no? -dijo ella, con un to
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