Si hay alguna canción capaz de sacarme de mi desesperación, aunque sólo sea por unos momentos, sin duda es ésta. Y el momento no podría ser más oportuno. Todo el mundo sin excepción sale a la pista, y cuando Justin grita «Hey», todos se vuelven locos.
Estoy bailando, riendo y disfrutando con Lucas cuando, de repente, me agarran por la cintura y me dan la vuelta. Es Derek, que me sonríe y señala con la cabeza hacia algo que hay detrás de mí.
—Ahí viene. Espero que estés preparada pa