Dejo escapar un grito ahogado y miro a Nick. Se está mordiendo el labio, y su mirada oscila constantemente entre mi persona y… ¿su exmujer? ¿Estuvo casado? Siento que me ahogo, y mi mente da vueltas intentando asimilar, sin éxito, lo que acabo de oír.
Ruth me mira y, de repente, su expresión furiosa se transforma en una sonrisa.
—¿No lo sabías? Vaya, menuda sorpresa. Puede que eso explique entonces por qué insistes en seguir a su lado.
Su petulancia, combinada con la desesperación de Nick, me d