—Nada nos separará —sollozo intentando levantarme, pero no consigo pasar de las rodillas. Él creía que esto acabaría con nosotros, pero no lo hará. Me siento aliviada. De hecho, ahora por fin todo tiene sentido.
Nick levanta el corpachón del suelo y gira sus ojos pesarosos y atormentados hacia mí.
—Lo siento muchísimo. —Le tiembla la barbilla y empieza a avanzar en mi dirección.
—No importa —le aseguro—. Nada importa. —Extiendo los brazos hacia él, desesperada por hacer que sienta que lo acepto