—Vamos a tomar algo —dice poniendo los ojos en blanco, y le sonrío con afecto a mi jefe. Sé que su mujer lo pone de los nervios.
—Una mujer interesante —musita Nick mirando asustado su cuerpo cubierto de estampado de leopardo que se aleja bamboleándose. Creí que la conocía, pero al parecer no era así.
Me echo a reír.
—Le da muy mala vida a Paolo.
—Ya me lo imagino.
—Ahí está Mark —digo mirando detrás de él.
El grandullón se acerca a nosotros con las gafas de sol puestas y la misma expr