Sonrío para mis adentros. No tardará en ponerme las manos encima, y espero que así sea. Pero lo obligaré a usar un condón.
Me masajea hasta que la tensión ha desaparecido por completo y mi espalda parece haber vuelto a la normalidad.
—¿Hola?
Ambos levantamos la cabeza al oír la voz de Cathy.
—¡Mierda! —exclama Nick, levantándose a toda prisa—. He olvidado llamar a Cathy. —Desaparece en el vestidor y reaparece con unos vaqueros y una camiseta azul claro puestos—. Arriba. —Me agarra de la