Vomito en el suelo.
—¡Mierda! Addison, lo siento. ¡Joder! —Me aparta el pelo de la cara y se mueve con cuidado para poder acceder mejor a mí—. ¡Joder! Joder, joder, joder. Addison, ¿qué has hecho? —Su voz traumatizada me indica que acaba de echarle un vistazo a mi espalda. Debe de tener muy mal aspecto. Intento desesperadamente controlar la angustia para minimizar el dolor—. Voy a moverte ahora, ¿vale? —Me agarra por debajo de los brazos y se pone de pie. Lanzo un grito—. No puedo levantarte