Antes de que me dé tiempo a declarar mis intenciones de ir a buscar a Nick para pedirle explicaciones, él entra en los servicios como un toro presa del pánico. En cuanto me ve me doy cuenta de que su mirada perdida ha desaparecido. Tiene el pecho húmedo y el cabello cenizo oscurecido por el sudor. La mirada de Lucas oscila entre ambos mientras evalúa la situación.
Nick se acerca a mí, y no hago ningún intento por evitar que haga lo que sé que va a hacer. Se agacha, me toma en brazos y