—¿Qué está pasando? —La voz familiar de Lucas me da esperanzas de escapar de este horror—. ¡Joder! Nick, ¿qué cojones le ha pasado a tu espalda?
—¡Nada! —brama él.
—A mí no me hables así. ¿Dónde está Addison? ¿Qué coño está pasando? ¡¿Addison?! —grita mi nombre, y yo quiero contestarle, pero sé que si abro la puerta Nick entrará, y no quiero verlo.
—Está ahí dentro y no quiere salir. ¿Addison? —dice—. Lucas, por favor, hazla salir.
Golpea la puerta de nuevo. Su voz es desesperada