—Hola. —La saludo y ella me mira extraña.
—Me he encontrado con Jackson. —Me mira mientras inmediatamente toma otra copa de la bandeja de un camarero que pasa por allí.
—Vaya, seguro que te ha encantado verlo —bromeo; me imagino a Nina bufando y escupiendo como un gato enfurecido contra el pobre Jackson.
Tampoco se merece otra cosa.
—La verdad es que no. Y lo que menos me ha gustado es que quiera invitarte a salir —me espeta frunciendo los labios—. Addison, por favor no vayas a aceptar.
—Por q