Otro hombre está realizando la misma práctica sensual en el otro pecho, trabajando al unísono con el otro miembro, como si supieran perfectamente cómo complacerla. Los suspiros y las exhalaciones de la mujer indican que su empeño funciona. Mis propios pezones se erizan y se endurecen, y me aparto un poco al darme cuenta de que Nick me está observando. Lo miro y él desvía la mirada, pero en su rostro se atisba una sonrisa maliciosa. Sabe que estoy excitada. Siento vergüenza y vuelvo a c