Le clavo una mirada de sospecha pero él no levanta la vista del ordenador. Esto es increíble. Nick se me ha adelantado. Sabía que se los iba a pedir a Clive.
—¿Ha hablado Nick contigo?
—No. —Niega con la cabeza y sigue sin querer mirarme.
—Claro que no —suspiro, doy media vuelta y salgo del vestíbulo. El señor es muy astuto y yo tengo la mosca detrás de la oreja.
—¡Addison! —Clive corre detrás de mí—. Han llamado de mantenimiento. Ya han hecho el pedido de la puerta pero, como la tienen