Ni siquiera me di cuenta de que era un club de sexo hasta que estuve husmeando con Lucas y me encontré en el noveno piso. Parece un hotel lujoso y con spa. Bueno, por lo que yo vi, que no fue mucho, más que nada porque estaba cegada por este hombre que ahora tengo sentado enfrente.
—Addison, no va a haber gente desnuda haciéndote proposiciones. Nadie va a arrastrarte por la escalera hacia el salón comunitario. Hay reglas.
«¿Reglas?»
—¿Qué clase de reglas?
Sonríe.
—Los únicos lugares dond