—Llámame en cuanto llegues a casa.
—Vale. Cuídate mucho. Y paciencia con Nick. —Me da un beso en la mejilla—. Tendré el móvil conectado por si me necesitas.
—Muy bien —sonrío. Está preocupado.
Se aleja a grandes zancadas y yo deseo que todo mejore.
…
Entro en el vestíbulo del Gramur y veo que Clive está al teléfono. Avanzo con decisión hacia el ascensor. No tengo ganas de hablar.
—Adiós y gracias. ¡Addison! —me grita.
Me detengo y pongo los ojos en blanco antes de girarme.
—¿Sí?
Cuelga el t