Capítulo 158

—¿Al hospital? —espeta, azorado—. No necesito ningún hospital, Addison.

—Tu mano, sí —le aclaro. Probablemente crea que quiero ingresarlo en una clínica de desintoxicación.

Al ver a lo que me refería, levanta la mano y se la inspecciona. La sangre ha desaparecido, pero sigue teniendo mal aspecto.

—Está bien —gruñe.

—Yo creo que no —protesto con ternura.

—Addison, no necesito ir al hospital.

—Pues no vayas. —Doy media vuelta y me dirijo a la habitación.

Él me sigue, se sienta a los pies
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP