—Hola —saluda con cautela mientras nos acercamos arrastrando las ruidosas bolsas con nosotros—. ¿Cómo está?
Suelto la bolsa, lo que provoca más ruido de cristales, y miro mal a Clive para que sepa que estoy muy enfadada con él. Si hubiera dejado a Derek o a Mark subir al ático antes, tal vez lo habríamos encontrado borracho en lugar de totalmente comatoso. Al menos tiene la decencia de parecer arrepentido.
—Está durmiendo —contesta Derek al ver que estoy demasiado ocupada haciendo que el