Decía muchas cosas: «Me gustas cubierta de encaje», «Me encanta el sexo soñoliento contigo», «Me encanta tenerte aquí»... pero nunca lo que yo tanto ansiaba escuchar. ¿Debería haberlo interpretado de otro modo? ¿Me estaba diciendo lo que yo quería oír pero con otras palabras? Buscaba sin cesar que le asegurase que no iba a irme. Si lo único que necesitaba era la seguridad de que no iba a largarme a ninguna parte, lo cierto es que se la di en muchas ocasiones, ¿no es así? Siempre le deci