—Porque no —le espeto, y me gano una mirada furibunda. No voy a empezar a despotricar contra Lily y a aburrirlo con celos triviales.
Rebusca en mi mirada.
—Addison, por favor. ¿Vas a hacer lo que te digo?
—¡No! —grito.
Cierra los ojos con el objetivo de no perder la paciencia, pero me da igual. Puede obligarme a muchas cosas, pero no pienso ir al Hotel. Sigo sentada en la encimera, esperando a que Nick se desintegre ante mi desobediencia.
—Addison, ¿por qué te empeñas en complicar las cosas?