—¿Has visto lo bien que sabes, Addison? —murmura mientras traza movimientos circulares con el dedo en mi boca. Luego se lo lleva a la suya y se asegura de saborearme entera con la lengua. Inclina la cabeza cuando se acerca a mi cara y me mira a los ojos antes de posar con suavidad sus labios sobre los míos y recorrerlos de un lado a otro—. Eres asombrosa. Necesito estar dentro de ti.
Cambia de postura con rapidez, tira de mí y me clava su excitación expectante. Grito ante la invasión inespe